Capítulo 13. Mi primera elección
En ese momento, Brando, al ver que ella se acercaba a él, dio media vuelta y caminó más rápido hacia el edificio de la manada, pues quería preguntarle a su alfa qué hacía esa maldita bruja allí, ya que ahora que sabía que Bianca era su compañera, la quería aún más lejos de él, solo la escuchaba detrás de él diciendo con un poco de sarcasmo en la voz, que no le tuviera miedo, que ella no mordía, para que ni siquiera se detuviera a saludarla, además, de decirle que quería que recordaran los viejos tiempos juntos, pues hacía mucho que no se veían… Y lo había extrañado demasiado.
Sin embargo, Brando no quiso detenerse, pues sus palabras no le afectaban en nada. Al llegar al edificio, le dijo al portero que no la dejara entrar hasta que hablara con Marcos. Cuando estuvo frente a su alfa, ni siquiera lo saludó, dado que estaba furioso con él. Pues Marcos no era solo su alfa, sino también era su mejor amigo, y sabía muy bien todo lo que esa bruja le había hecho en el pasado.
Y ahora no se