GINEBRA.
Si me preguntan, respondería que nunca imagine lo bonito que sería formar una familia con Piero, bueno si lo imagine por mucho tiempo, pero no creí que fuera a suceder. No después de haber perdido mi memoria y haber estado alejada de él por tantos meses. El dolor de haber perdido un bebé, fruto de nuestro amor me dolía. Pero sentía que de alguna forma fue compensado con el niño que llegó a nuestras vidas. Me seguía convenciendo a mí misma que Piero no me traicionó, con esa Margot. Pero