GINEBRA.
—¿Y quién es Monic?—pregunté, dando un sorbo a mi café.
—Es una amiga tuya de toda la vida—respondió mirándome a los ojos.
—Mm, no recuerdo.—mentí. Si la había recordado, había experimentado una especie de flashback, en el avión.
—Ya la recordaras—dijo amistoso, había algo en él que no acababa por convencerme. —, ¿Por qué escogiste Suiza?—preguntó.
—Siempre me gusto y alguien me dijo que era tranquilo para vivir.—respondí con simpleza.
—¡Increíble!—respondió—, ¿A qué te dedicas?—pregu