—¿Hola?—contesté mi teléfono mientras levantaba la cortina y así entraban mejor los rayos del sol.
—¿Gabrielle?—preguntaron por la otra línea.
—¿Quién es?—pregunté devuelta.
—¿No te enseñaron que es de mala educación responder un pregunta con otra?—divirtió, pero lejos de divertirme me asustó.
—Pues que ironía la suya porque lo está haciendo, ¿Quién es?—volví a insistir, mientras su risa inundó el altavoz.
—El mismo carácter de siempre, me encanta—dijo en respuesta—, ¿Acaso no recuerdas mi voz?