MUERTO EN VIDA.
Alex cargó a Sam y le dejó en su cama para intentar hacer que descansara un poco. Sus ojeras no hicieron más que empeorar, ni si quiera el sexo le producía sueño ya.
Al menos cuando Alex accedía a tener relaciones con él, conseguía que durmiera aunque fuera sólo unas pocas horas, pero ya ni eso le daba sueño.
Nada le producía sueño, vivía en un tormento constante culpándose por ser una mala madre.
Al día siguiente del intento de suicidio de Sam, Alex se propuso a ser su sombra para estar al pend