BUENAS NOTICIAS.
Alex no quería recurrir a esa opción, pero el recordar y ver a Sam en ese estado le obliga a hacerlo.
Sólo me queda esta opción.
—Lumier... Lumier—gritó Alex.
Al cabo de unos segundos entró Lumier en el despacho de Alex con la cara de espanto.
Desde lo ocurrido aquella vez Lumier hizo lo imposible por evitar a Alex, y que ahora le estuviera llamando tan de repente le sorprendía y le aterraba a la vez.
Él se puso a mirar el desastre que había hecho Alex en su despacho.
Había cosas rotas ya sea li