AMOR DOLOROSO.
Se quitó la camisa azul marino que tenía, se abalanzó sobre Sam tocándole por todas partes.
Todavía Sam estaba procesando lo que acababa de pasar y ni tiempo tuvo para adaptarse a lo que Alexander quería hacerle.
—No quiero Alex.
De nada sirvió las súplicas de Sam ya que a Alexander no pareció importarle, siguió desnudándole forcejeando puesto que Sam insistía en que no quería hacerlo.
Sam le empujaba para que le soltara, le pateó con su pierna pero Alexander le agarró el cuello con fuerza.