VISITA FAMILIAR.
Más tarde Alexander llegó a su palacio, encontró que Sam estaba durmiendo otra vez.
Se acercó a él y le llamó.
—Sam... Sam... Sam...
Él tuvo que insistir un poco más ya que Sam seguía durmiendo y su voz no le llegaba, cuando por fin le escuchó abrió los ojos.
Sam se frotó los ojos intentando despertarse, todavía veía un poco borroso y la luz le daba directamente a los ojos, haciendo que se sintiera más incómodo.
Se tapó los ojos con su mano para evitar que la brillante luz de fuera, y de la