C96: Tengo miedo de perder el control.
Al día siguiente, cuando el sol empezaba a teñir las cortinas de la habitación con un tenue resplandor anaranjado, Dorian llevó a Somali hasta una pequeña estancia dentro de la casa. Era un lugar sencillo, pero acogedor, con alfombras de fibras naturales extendidas sobre el suelo y algunas velas encendidas en los rincones, dejando escapar un aroma suave a hierbas calmantes. Todo había sido preparado con intención: un espacio de calma y recogimiento, lejos del bullicio del mundo exterior y de la