El viento agitaba las copas de los árboles mientras caminaban entre los senderos del territorio Varhallow. La brisa traía consigo el aroma fresco de la tierra húmeda y el sonido lejano de los riachuelos que serpenteaban por el bosque. Somali, aunque aún algo fatigada tras días de reposo, mantenía el paso firme. Miraba de reojo a Dorian, estudiando su expresión tranquila, con su postura relajada pero vigilante.
De pronto, el hombre incrustó la mirada en ella.
—Quizás ahora empeore el concepto qu