Mundo ficciónIniciar sesiónHe subido por el elevador hasta mi cuarto. Tomamos un relajante baño y nos acostamos a dormir. Estoy agotada de disfrutar de mi cuerpo. Duermo feliz, olvidada del mundo. De repente, un timbre desconocido suena en mi cuarto. Abro los ojos. Son las cinco de la mañana. Enciendo la lámpara al lado de la cama.
— Robin, creo que el timbre sale del clóset —comento con los ojos aún cerrados.— Deja ver, Ema. A mí también me lo parece —dice Robin adormilado.Ambos nos levantamos y abrimos la puerta del clóset. Revolvemos la ropa buscando de dónde sale el timbre y veo una pequeña luz roja parpadeante. La aprieto.— Buenos días, Ema —escuchamos la voz metálica—. Buenos días, Robin. Soy Iris.— ¿Iris? —decimos los dos al mismo tiempo, mirándonos intrigados.— Son las cinco de la mañana. El d&iacu






