Mundo de ficçãoIniciar sessãoMe doy cuenta de que Robin ha cambiado las sábanas. El aire huele a jazmín y lo miro con una sonrisa. Nos metemos al baño y realizamos un refrescante baño, pero me percato de que la mente de Robin está en otra parte.
—Está bien, amor, tú ganas —digo al verlo tan concentrado—. Cuando salgamos, te ayudaré después de desayunar a buscar la computadora.—"¡Llamada entrante, de Serri para Ema!"







