Mundo ficciónIniciar sesión(Perspectiva de Caleb Navarro)
Las tres y catorce de la madrugada.
El reloj digital sobre la mesita de noche era la única fuente de luz en la inmensa suite principal de nuestra finca en Westchester.
Me pasé una mano por el rostro, apartando el sudor frío de mi frente, y me senté lentamente en el borde del colchón. Mis pies descalzos tocaron la fría madera del suelo. A mi espalda, la respiración sua







