Al llegar a la oficina respiró profundo para calmar su agitado corazón, tímidamente se presentó con la secretaria. “Soy Grecia Medina, me mandaron llamar”.
La secretaria le dio una mirada penetrante y se ajustó sus lentes, se levantó caminando hasta la oficina, tocó y abrió la puerta, Grecia la seguía detrás con pasos lentos.
Al entrar a la oficina se encontró con el hombre detrás del escritorio. La miraba fijamente mientras ella entraba, pero la forma en que la seguía con sus ojos era perturb