Grecia negó con la cabeza y riendo apuró a su amiga Doris. “Mejor Cállate y vamos a empezar con el entrenamiento”.
Emanuel ardía en furia desde su lugar, apretaba los puños con mucha fuerza que ni Arturo se atrevió a hacer ninguna broma.
Más tarde…
Grecia salió del entrenamiento y cargaba sus hermosas flores, en el estacionamiento Doris estaba a punto de darle un aventón cuando tocó una bocina, era Noa quien al verlas las saludo, Grecia miró a todos lados, pero el estacionamiento ya estaba muy v