Capítulo 14: Deberías pedirle perdón de rodillas.
Kiara no había parado de limpiar al igual que los demás empleados en la mansión, debido a que Carolyn les había informado hace unas horas que hoy tendría invitados.
— Kiara, toma esto, la señora dice que debes ponerte este uniforme de inmediato. — Espetó Sonia con una gran sonrisa burlona al acercarse a ella con él uniforme que usaban las mujeres de servicio en la mansión y los ojos de Kiara se abrieron de par en par, al mismo tiempo que una desagradable sensación se instalaba en su garganta.