— Si, ¿Qué estás esperando para hacerlo? —Masculló Dereck y Kiara asintió sintiendo como si la estuviesen partiendo en dos, sentía como si el hombre que amaba estuviera empujándola al abismo y ella no tuviera otra opción que dejarse caer.
La poca dignidad que le quedaba su propio esposo se la estaba quitando al hacerla arrodillarse frente a Sara, para que todos los presentes la vieran y dolía, casi tanto como el que no creyera en su inocencia luego de incluso haberle suplicado de rodillas.