236. EN FAMILIA
El doctor Rossi lo mira con reproche, pero no dice nada. Se levanta con cuidado y lo abraza fuertemente, observando cómo detrás de él aparecen todos. Les hace señas para que guarden silencio y salgan.
— Acaba de dormirse —explica muy serio—. Gabriel, quédate con ella. Nosotros cuidaremos a Bianca.
— Gracias por todo, mi suegro —susurra Gabriel sin dejar de acariciar a Evelin.
— ¿Dónde dejaste a Salvatore y Salvi? —quiere saber el doctor Rossi.
— Ellos están esperando fuera del salón de operacio