11. PAPÁ
Sus palabras me sorprenden y me dejan desconcertada en medio de mi malestar. No puedo evitar preguntarme por qué Gabriel insiste en resaltar mi apariencia física en un momento tan complicado, más sabiendo que todo lo que me dice es mentira. Yo sé que no soy bella, sino todo lo contrario. Aunque sus palabras puedan ser un intento de consuelo o halago, en mi estado actual, me resulta difícil aceptarlos y comprender su intención.
—¡Gaby, me estoy casi muriendo y me estás mirando mis tetas! —le gri