Una unión sin sentimientos de por medio.
El señor Leyva solamente quería la felicidad de su hijo, al igual que los señores De León querían ver a su preciada hija feliz y con un buen hombre a su lado. Solo era cuestión de que los jóvenes cooperaran.
— Mamá, papá, sé que no hacen esto con malas intenciones, que Angelo Leyva es un hombre impresionante, pero... No estoy enamorada de él, yo... Sigo enamorada de... quién se casó con otra mujer, y aunque sé que entre nosotros nunca habrá nada de nuevo. No puedo obviar mis sentimientos.