Un compromiso contractual.
Ya en América, Emma llegaba a la mansión De León, sus padres la habían recibido con los brazos abiertos. Ella se sentía querida en casa, solo que su corazón no lograba sanar.
Esa tarde La pelirroja tomaba café en la sala de estar con sus padres, ella trataba de sonreír pero la tristeza que había en sus ojos era muy evidente.
— !Cariño, sabemos que las cosas con ese hombre que te lastimó no resultaron nada bien, pero tienes que seguir adelante, te espera un futuro hermoso. Olvídalo Emma, d