La visita a la mansión De Luca.
En la mansión De Luca, el abogado Adriano se había instalado en la sala de estar a tomar café, desde ahí estaría pendiente de todo.
Fernanda bajaba de su habitación vestida en un lindo vestido corto de falda amplia color rosa fiusha, zapatillas y de arreglo en su cabello suelto, un par de broches pequeños de diamantes.
— Hola papá, que extraño que estés en la sala de estar, ¿No vas a subir a tu habitación?
— Ya le he dicho que venga, pero por alguna razón se niega. — La bella Fiorela