Estoy enamorado de Emma.
La bella pelirroja quería ser la dueña de ese apuesto hombre, quería sentirlo suyo. De pronto las palabras brotaron de sus labios por si solas.
— ¿Quieres ser mi novio, Rafael?
El CEO jamás en su vida pensó en que se le declararan de esa manera. Mucho menos ella, su hermosa Emma.
— Debes saber que soy un hombre decente, si acepto será como una antesala para que me desposes. No puedes utilizarme y después botarme. Tengo una reputación que cuidar.
Emma sonrió, ese CEO era todo un cas