CAPÍTULO 21. Solo era sexo… ¿o no?
Narrador
Mientras Orlando buscaba el aposento en el que se encontraba Irina —aunque no le costó mucho—, ella iba saliendo cuando se lo encontró de frente. Se quedó sin aliento, pálida y muy nerviosa de verlo allí, pareciéndole una locura.
—¿Qué haces aquí? Miguel debe estar en su despacho, si es a él a quien buscas —le habló con indiferencia, pues él había dejado claro que no debían enamorarse después de lo que sucedió entre ambos. Y aunque no podía dominar las emociones y sentimientos que esta