—Siga, por favor— el doctor abre la puerta, pero Caroline está estática con lo que Parker le ha dicho, es como si no pudiera movilizar sus piernas.
—¿Señora?— el doctor está esperando que Caroline ingrese a su oficina para hablar con ella.
—¿Sí…?— alza su mirada para verlo a los ojos.
—Pase, por favor. Tenemos que hablar y debo ir a atender a otros pacientes
—Sí… Lo lamento— saca fuerzas para ingresar a la oficina y Parker la sigue. Caroline siente su corazón acelerado y que le falta un poco la