—¡Caroline!— Parker se acerca a ella, olvidando que está desnudo.
—¡Cúbrete!— dijo avergonzada y cubriendo completamente su rostro.
—Mi cuerpo no me avergüenza. Ven, regresa a la cama— le pide, pero ella se niega.
—Por favor, cubre tu desnudez— le suplica y él sonríe.
—Está bien— busca rápidamente su pantalón y, al tenerlo en sus manos, se lo coloca. —Listo, ya puedes mirar— le habla calmadamente.
Caroline ahora tiene la viva imagen del pen*de Parker. —Parker, tengo miedo…— se coloca de pie, pe