—Es importante que hablemos— agregó Caroline con voz temblorosa, no pudo hacerse mas la fuerte —vamos a sentarnos, y hablemos en voz baja
—Lo siento, pero no— le responde con firmeza —no quiero hacerme el importante, simplemente no me siento bien y no quiero lastimarte con mis palabras, por favor dame un permiso para irme
—¡Carajo Lisandro!— espeto, pero luego retoma aire para no alterarse —la pesadilla con tu madre está a punto de acabar, es importante lo que tengo por decirte— lo habla algo