84. LA VERDAD.
Dos meses, solo dos meses necesito Valeska para ponerse de pie y poder volver a ser la mujer funcional que siempre había sido, el alta del hospital estaba firmada y la pareja se tomaba de la mano lista para salir de la habitación, había sido un tiempo provechoso para ambos, porque aunque Ivar no pudo ponerle un solo dedo encima, logró expresar de otras formas menos lascivas el amor que sentía a Valeska.
Ayudarla con las terapias, la comida, las palabras, apoyarla en los exámenes y lo que fuese