Mundo ficciónIniciar sesiónEl sexo había sido por decir lo poco, salvaje. Mis instintos más bajos dieron rienda suelta a un sinfín de posiciones en las que Valeska se había dejado dominar perfectamente.
—Abre tu boca —le pedí cuando estaba de rodillas y acababa de hacerme una grandiosa felación.
Ella obediente como era abrió su boca y allí puse un poco de crema batida que se desbordaba por la co







