52. LA DIOSA DEL VILLANO.
Conocer a Ivar, al menos su pasado, no era algo fácil de digerir.
Aún estaba procesando el hecho de que de niño tuviera que ver como su padre envenenó a su mamá, lo que padeció en el internado, su vida oscura, su lado oscuro, esa mujer que se aprovechó de su debilidad y vulnerabilidad.
¿Qué era yo frente a toda esa mierd@?
Quería creer que yo era ese poco de luz en su vida, como él era el resplandor de la mía y aunque me lo decía muchas veces, el miedo latente de que se fuera de mi lado, e