—Es para mi un honor recibirlos nuevamente en esta, su casa —aquellas fueron las primeras palabras de Isak que tenía una sonrisa brillante y agradable—. Como cada año hacemos una cena conmemorativa para celebrar los alcances y logros de cada ejecución y también para embriagarnos un poco —dijo en un tono jocoso que hizo reír a todos, menos a Ivar que mantenía su semblante serio—. Y por supuesto este año también tiene una sorpresa, no podemos dejar que esta cena pase desapercibida como una más a l
CATA PAEZ
Ay señorrrrrrrrrr. Dios protege a Ivar y a Isak, líbralos del mal, o más bien de su papá. Gracias por seguir leyendo.