13. ¿DÓNDE ESTABAS?
Debía regresar a casa, ya era tarde y eran casi las 10 de la noche. Busqué mi celular, para encontrar la ruta de bus más rápida, pero mi sorpresa fue ver que tenía más de 20 llamadas perdidas.
Algunas pertenecían a un número desconocido y otras eran de Jonella.
¡Mi.erda, mi abuela! Fue lo primero que pensé y me asusté temiendo lo peor.
El tiempo se me había pasado tan rápido y tan ligero, que le reste total importancia a los demás. Tal vez porque me sentí normal de nuevo. Me sentí normal como