Capítulo 65. Sellando otro acuerdo.
Amy Espinoza
El eco de mi propio "sí" aún resonaba en el aire, un sonido frágil y monumental que lo había cambiado todo.
Sentía el anillo, esa banda de diamantes fríos, como un brandy ardiente alrededor de mi dedo. Mi mente nadaba, intentando asimilar los contornos de este nuevo futuro, tan repentino y abrumador. Pero Maximiliano no me concedió treguas.
No hubo transición. Un brazo de acero rodeó mi cintura, cerrándome el paso y cualquier posibilidad de huida. Un quejido se ahogó en mi gargant