Capítulo 56. Ganador de otra partida.
Amy Espinoza
Me quedé helada en el umbral, con los dedos todavía apretados en los bordes de la carpeta. El peso de aquellas palabras caía sobre mí como una piedra imposible de cargar.
—Piénsalo… Amy —dijo él, con esa voz grave que parecía capaz de partirme en dos—. En la cama somos dinamita. Mía me quiere y yo a ella y me necesitas. Si me permites, te doy un consejo. A veces, en la vida, para lograr lo que quieres, debes sacrificar algo.
Lo miré incrédula, como si no terminara de entender lo q