Capítulo 303. En medio de una disputa.
Pandora Collins
Bajé las escaleras casi corriendo.
No fue elegante. No fue prudente. Fue instinto puro.
Sentía el eco todavía vibrándome en la cabeza, como si los latidos no estuvieran solo en la pantalla, sino dentro de mí, marcando el ritmo de algo que ya no podía ocultarse.
El aire me faltaba, las manos me temblaban, y aun así mis pies no dudaron ni un segundo.
Amy tenía que verlo. Tenía que saberlo ya. Ella se había convertido en su amiga, su apoyo, en la persona que más confiaba.
—¡Amy! —llamé apenas crucé la puerta.
Mi voz salió aguda, entrecortada, cargada de algo que no sabía si era miedo o una felicidad tan grande que me desbordaba por los bordes.
Ella apareció desde la cocina, con una toalla en el hombro y esa expresión que siempre me había dado calma… hasta ese momento.
—¿Pandora? ¿Qué pasó? —preguntó al verme tan alocada.
No respondí con palabras.
Metí la mano en el bolso con torpeza, casi volcándolo todo al suelo, hasta que mis dedos encontraron el sobre doblado.
El pape