Capítulo 302. Papá no te vayas otra vez.
Adrián Soler.
—¿CÓMO que dos? —preguntó Pandora, llevándose una mano al pecho—. Eso no… eso no puede ser…
—Puede —respondió el médico con una leve risa—. Sí. Aquí los tenemos.
Volvió a señalar la pantalla. Había dos formas. Dos movimientos distintos. Dos latidos.
Sentí que me iba a sentar en el suelo si no me sostenía de algo.
—Dos… —murmuré—. ¿Son dos?
—Sí —confirmó el médico—. Dos bebés sanos. Dos corazones. Todo marcha perfectamente.
Mía dio un saltito.
—¡YO SABÍAAAAAA! —gritó—. ¡LO DIJE! ¡D