Capítulo 302. Papá no te vayas otra vez.
Adrián Soler.
—¿CÓMO que dos? —preguntó Pandora, llevándose una mano al pecho—. Eso no… eso no puede ser…
—Puede —respondió el médico con una leve risa—. Sí. Aquí los tenemos.
Volvió a señalar la pantalla. Había dos formas. Dos movimientos distintos. Dos latidos.
Sentí que me iba a sentar en el suelo si no me sostenía de algo.
—Dos… —murmuré—. ¿Son dos?
—Sí —confirmó el médico—. Dos bebés sanos. Dos corazones. Todo marcha perfectamente.
Mía dio un saltito.
—¡YO SABÍAAAAAA! —gritó—. ¡LO DIJE! ¡DIJE QUE QUERÍA DOS! ¡MELLIZOS!
Se giró hacia Pandora, completamente extasiada.
—¡PANDY! ¡HIJO DOS! ¡DOS BEBÉS DE VERDAD! Ahora falta que tengan tres más y que mamá me dé cuatro hermanos más.
Pandora estaba pálida.
No dé miedo. De impacto.
Sus ojos brillaban demasiado, como si no supiera si reír, llorar o salir corriendo.
—Yo… —susurró—. Yo no estaba preparado para esto…
Yo tampoco. Pero algo dentro de mí se acomodó igual. Algo primitivo. Algo profundo.
—Yo sí —dije sin pensar, con voz firme.
Pa