Capítulo 297. Se estaba protegiendo de mí.
Adrián Soler
Cuando llegué a esa conclusión, el mundo dejó de hacer ruido.
No recuerdo haber respirado. No recuerdo haber parpadeado. Lo único que sentí fue un golpe seco en el pecho, como si el corazón hubiera intentado huir por su propia cuenta.
Pandora estaba embarazada.
No era un quizá, ni un tal vez, ni un podría ser. Lo estaba. A simple vista. A varios meses. Con un vientre que no dejaba espacio para ninguna duda.
La última vez que la tuve entre mis brazos fue hace más de cuatro meses.
Y ahora….
—Dios —susurré sin dejar de sentir miedo.
Si yo me hubiera quedado quieto, quizás habría podido fingir control. Pero ella se movió primero.
Pandora dio un paso atrás.
Otro.
Y otro.
Como si yo fuera fuego.
Como si acercarme pudiera quemarla.
—Pandora… —susurré, porque mi voz simplemente no obedeció más que eso.
Ella negó con la cabeza. No dijo nada. Solo negó. Una, dos, tres veces.
Y entonces ocurrió. Trató de girar y de huir.
Pero el piso de piedra tenía una fina capa de humedad. Uno de