Capítulo 297. Se estaba protegiendo de mí.
Adrián Soler
Cuando llegué a esa conclusión, el mundo dejó de hacer ruido.
No recuerdo haber respirado. No recuerdo haber parpadeado. Lo único que sentí fue un golpe seco en el pecho, como si el corazón hubiera intentado huir por su propia cuenta.
Pandora estaba embarazada.
No era un quizá, ni un tal vez, ni un podría ser. Lo estaba. A simple vista. A varios meses. Con un vientre que no dejaba espacio para ninguna duda.
La última vez que la tuve entre mis brazos fue hace más de cuatro meses.
Y