Capítulo 276. Me había enamorado de ella.
Pandora Collins
Todo mi cuerpo se quedó rígido. Inmóvil. Helado.
El beso me supo a nada. A vacío. A error. A algo que no pedí, que no quise y que me hirió más de lo que jamás admitiría.
Tardé dos segundos en reaccionar. Pero cuando reaccioné, lo empujé con toda la fuerza que tenía.
—¡¿Qué haces?! —el grito salió rasgado, lleno de asco, de sorpresa, de indignación.
Me limpié la boca con el dorso de la mano mientras con la otra le daba una bofetada tan fuerte que mis propios dedos ardieron.
Rami abrió los ojos como si no entendiera qué demonios había pasado.
—Pandora… yo pensé…
—¡No pienses! —lo corté, temblando—. ¡Porque no siento nada por ti! ¡Nada! Nuestra relación es estrictamente laboral. ¿Entiendes?
Él parpadeó, confundido, con esa expresión de hombre que cree que una mujer vulnerable está disponible. Ese pensamiento me revolvió el estómago.
—Pero estabas triste… —intentó— yo solo quise…
—¡¿Y qué?! —mi voz retumbó en el pasillo, quebrada, furiosa—. Eso no te da derecho a tocarme,