Capítulo 262. Lo que no quiere escuchar.
Amy Espinoza
El pasillo se quedó más silencioso que de costumbre. Ese tipo de silencio denso, el que se pega a la piel y te obliga a escuchar hasta tu propia respiración.
Me pasé una mano por el vientre para calmar al bebé, que parecía moverse con la misma inquietud que yo.
Adrián, cuando le mencioné el nombre de Pandora, levantó la mirada como si le hubiera clavado un alfiler en la espalda.
Tenía la mandíbula apretada. Los hombros tensos. Y esa mezcla rara entre molestia y susto que él siempr