Capítulo 199. No quiero que a mi hija le quiten su héroe.
Maximiliano Delacroix
El ruido de los flashes me siguió desde la acera hasta el vestíbulo de Argentum.
No importaba cuántas veces me enfrentara a la prensa, esa sensación de cacería nunca desaparecía.
Cada lente era un disparo, cada voz una bala.
“Delacroix manipula la justicia.”
“Delacroix encubre a un actor acusado.”
Las pantallas del lobby repetían mi nombre una y otra vez.
El guardia me abrió paso sin decir nada.
Solo me miró como si buscara leer la verdad en mi rostro. Pero la verdad, en e