Capítulo 106. Vas a dar la cara.
Amy Espinoza
La puerta de la suite se cerró con fuerza, y el golpe de aire frío me sacudió como si hubiera despertado de una pesadilla en mitad de otra peor.
Max ya había bajado para supervisar la búsqueda de Mía. El silencio que dejó atrás me estaba volviendo loca.
La niñera, después de haberla sacudido, se había vuelto a quedar dormida, y yo me angustiaba un poco más cada segundo que pasaba y ella seguía sin reaccionar.
Así que de nuevo la desperté, la sacudí, esta vez con más fuerza, porq