C245: NO ESTÁS A LA ALTURA.
—¿Un lobo cualquiera...? —aquella frase fue pronunciada con tanta firmeza que tanto Moisés como Somalia giraron el rostro al mismo tiempo hacia el origen de la voz.
Somalia reconoció a quien acababa de intervenir incluso antes de verlo. Atreus avanzó hasta quedar frente a ambos con la mandíbula contraída y la vista incrustada sobre el Alfa de Amón. Había alcanzado a escuchar la parte suficiente de la conversación para comprender hacia dónde se dirigía aquella insinuación.
Moisés recorrió el ros