C243: LO TIENES QUE RESOLVER TÚ.
—Eso te lo dijo ella, ¿verdad? —agregó Atreus—. ¿Lo ves? Está intentando ponerte de su lado. ¿Sabes qué fue lo último que me dijo? Que ni se me ocurra volver a la alcoba porque ya no piensa dejarme dormir allí.
Nathan no pudo evitar sonreír con cierta diversión.
—Pues te lo mereces. ¿No crees que ya es hora de que madures un poco, papá?
No había dureza en sus palabras. Al contrario, hablaba con la naturalidad de quien intentaba hacer entrar en razón a alguien muy querido mientras, al mismo tiem