C240: EL FUTURO ALFA DE ARGÁN.
Cuando Asiget volvió en sí, todavía envuelta en la pesadez que le habían dejado las hierbas con las que Cristóbal la había sumido en un profundo sueño, lo primero que distinguió al abrir lentamente los ojos fue la figura de Raihan, que permanecía de pie junto a su lecho sosteniendo con sumo cuidado a un pequeño cachorro entre los brazos.
Le costaba enfocar la vista, los párpados parecían resistirse a mantenerse abiertos y hasta mover la mandíbula le resultaba un esfuerzo enorme, como si todo su