—No... no, no puede ser... —soltó Somalia.
Su voz transmitía su incredulidad. De verdad creyó que había logrado poner suficiente distancia entre ambos.
Sin embargo, allí estaba él, imponiéndose con su enorme tamaño y demostrando que jamás había estado tan lejos como ella imaginaba.
—¿De verdad pensaste que ibas a escapar de mí? —cuestionó Zachary—. ¿Qué era exactamente lo que pretendías hacer? ¿Regresar a Midgar? ¿Crees que llegar hasta allí es tan sencillo? ¿Tienes idea de todo lo que existe f