C160: ROMPISTE TU PROMESA.
Zachary regresó finalmente a la mansión y sobre su ancho lomo permanecía Somalia, que no había dejado de llorar durante todo el trayecto.
Las lágrimas seguían resbalándose por su rostro mientras el intenso dolor que le provocaba la fractura en la pierna izquierda ocupaba por completo sus pensamientos. Ya ni siquiera tenía fuerzas para discutir, protestar o intentar escapar. Toda su atención estaba concentrada en soportar aquel sufrimiento.
Cuando cruzaron el portón principal de la mansión, un h