C236: ME LARGO.
Somalia notó cómo la tensión que dominaba a los centinelas disminuía cuando pronunció su nombre. Aunque ninguno abandonó su posición de vigilancia ni bajó la guardia por completo, era evidente que ya no la observaban con la misma desconfianza.
Después de todo, el pelaje plateado era una prueba imposible de falsificar, y dentro de Midgar todos conocían la existencia de las únicas dos lobas con aquel distintivo color.
Sin embargo, la cautela seguía presente porque ella no había llegado sola.
—Bie