YA NO LE IMPORTABAN…
—¿De qué se trata ahora? —William negó ante la pregunta de Isabella.
—Aún no lo sé, estaremos todos, así que espera.
—¿Y qué puedo pensar? ¿Qué ahora eres, su amigo? ¿Por qué te contactó a ti…? —Y William tomó el aire algo exasperado. Que Ángelo le hubiese mencionado a su hijo, cambiaba todo.
—No tengo una mínima idea, Isabella…
—En segundo lugar —Ella continuó—. ¿Por qué accediste?
—Basta, Isabella —Oliver intervino—. ¿No ves en la posición que estamos?
—Gracias, estoy que