28. Colisión apasionada
—Yo no sé, Marlene. No lo sé…quiero decir —en medio de un arranque de duda Azucena comienza—. Quizás utilizáramos otro método. No quiero involucrarme más con él. Y si hago una cosa así tendré que verlo siempre.
—¿Es mejor para ti saber que le miente a todo el mundo actuando como si no lo supiera? ¿Cómo si no fuese él quien te dejó de ésta manera? Mírate —Marlene señala su cuerpo, todavía magullado y herido. Luego su cabeza—, estás perdiéndolo todo. Y ahora que estás a su lado será más fácil par