68. Nuestro sueño
—¿Me estás diciendo la verdad? ¿Esto no es un sueño, Azucena?
—No lo es, mi amor —Azucena está en las piernas de su esposo, juntos en Flor De Campo. Tienen una fogata frente a ellos, es de noche, y están solos. Disfrutando de ésta velada juntos. De lo que tienen en sus manos, de lo que Rafael en ningún momento ha parado de hacer: Tocar su vientre, reírse con sinceridad, jamás en su vida se vio tan contento—. La prueba salió positiva —Azucena lo besa—. Estoy embarazada.
—Me cuesta creerlo —Rafae